
Fecha: sábado 8 de octubre de 2008
Lugar: Uta vez la UTU
Horario: Desde las 11 a las 13 en Pando (con viaje: desde las 9 a las 14.30)
Asistimos: Natalia, Tatiana, Daniel, Nicolás C, Nicolás B
Como ya lo indica nuestro reloj biológico, el sábado a las 11 de la mañana estábamos depositando uno de nuestros pies sobre el cordón de la vereda de alguna calle de Pando mientras el otro aún se despedía de estos dormitorios matinales que resultan los Copsas en los que viajamos.
Al llegar a la UTU, pudimos constatar con satisfacción que algunos chiquilines al percatarse de nuestra presencia se quedaron cerca de nosotros como para ver que íbamos a hacer. De hecho no tuvimos que llamar a nadie. José (uno de nuestros gladiadores participativos) llegó y nos explicó que Andrea no podría venir porque estaba de viaje. Los otros muchachos (alrededor de 10) se nos fueron acercando poco a poco. Suponemos que la clave fue el sábado de graffitis que habíamos implementado dos sábados atrás.
La idea para esta vez también tenía que ver con graffitis. Como ya explicamos queríamos que los gurises pintaran frasees que les resulten interesantes. Una pedacito de canción o lo que sea. Todas estas frases podrían ser incluidas en la guía o bien como disparadores de secciones o simplemente para seguir con esa estética a lo largo de las páginas de la aún en gestación Agenda Joven.
Debemos reconocer que el trabajo no resultó como esperábamos. No era que fuésemos con la idea de que se despacharan con Silvio Rodríguez, o los Redondos pero creíamos que iba a ser más sencillo que se ajustaran a la premisa que presentamos.
Pues bien, colocamos la tela como si fuera un pasacalles, eso fue una buena opción. Primero, para no manchar el suelo, segundo porque la tela parecía una enorme pared expectante por ser profanada. En el equipo de música que llevamos comenzó a sonar la Abuela Coca. Las pinturas en el suelo listas para ser llamadas a la acción. Al explicar la actividad los chiquilines se mostraron un poco decepcionados. Querían pintar, pero nadie quería dejar allí una frase que lo exponga.
Tatiana se encargaba del registro fotográfico mientras Nico y yo, es decir Nico y Nico, agarraban la tela para que quedara tirante.
El primero que se animó fue José. Convencido, agarró la pintura azul y garabateó ante la expectante mirada de sus compañeros y nuestra, “P E Ñ A R O L”.
Hagamos un Pequeño paréntesis.
3 cosas me perturbaron en ese momento y supongo que también a mis compañeros.
Primero: soy de Nacional
Segundo: La frase fue bastante escueta
Tercero: ocupó un lugar considerable de la tela que impediría que los demás puedan seguir la pauta del trabajo tal cual habíamos previsto y nos dejaran registrado algunos de los cantos de la Divina Comedia.
Entre todos nos comprendimos casi sin mirarnos y sin citar autores. Nosotros dijimos “frases”. Si les pidiéramos “una parte interesante de una canción de rock” o “el título del último libro que leíste”, estarían escribiendo lo que nosotros querríamos encontrar, no los que a ellos naturalmente les surgen frente a nuestra propuesta.
La clave de ser participativo, jamás debe tratarse de un conductismo encubierto. Y hay que saber bancársela.
Enseguida de esto, decidimos que había que registrar las palabras (casi en todos los casos era una sola palabra) que iban escribiendo porque pronto comenzarían a escribir sobre los demás y no se entendería nada.
Evidentemente, tras el “Peñarol” de José apareció un “Nacional” sobre el costado opuesto del lienzo.
Luego fueron surgiendo un “Mazi”, “Xumí” y “Parodi”. La obra estaba firmada antes de haberse concluido.
Tres chicas que no sabemos de donde salieron también quisieron su parte en los derechos de autor. “María”, “Belu” y “Lucía”.
Tras un “Bolso” y un “Manya” el trabajo empezó a volverse aún más interesante.
Apareció un “BBC” que es un cuadro de fútbol del lugar, un “flogger” que al principio había sido “flower” y tras un atinado acto de corrección convirtió la “w” en “gg”.
Aparecieron un “Ska-P”, un “All Star”, un “UTU Pando” y ya no quedarían dudas para quien apreciase el emprendimiento artístico de que había sido gestado en este lugar del Universo.
En fin, algunas palabras más que ya están sumergidas en tinta.
A medida de que se fueron acabando los espacios en blanco y la pintura. Los muchachos, cual duendes, fueron desapareciendo. No sin antes dar indicios de que tal vez volvamos a vernos. Y tal vez, sí.
Descolgamos la tela y la directora le sacó algunas fotos.
Antes de partir, recogimos algunos formularios de los que habíamos dejado y repusimos más. En ese aspecto, los chiquilines no se mostraron muy dispuestos a colaborar y no habían dejado casi nada, salvo un guante y un montón de formularios vacíos. Tatiana instó a la directora a que propusiera a los profesores colaborar aportando recursos.
Tras la partida, visitamos algunos locales que nos parecían “para jóvenes” pidiendo los datos y exhortándoles a que nos manden más información vía mail.
Quizás el sábado que viene hagamos una especie de cacería para conseguir más locales porque el tiempo se agota.
Lugar: Uta vez la UTU
Horario: Desde las 11 a las 13 en Pando (con viaje: desde las 9 a las 14.30)
Asistimos: Natalia, Tatiana, Daniel, Nicolás C, Nicolás B
Como ya lo indica nuestro reloj biológico, el sábado a las 11 de la mañana estábamos depositando uno de nuestros pies sobre el cordón de la vereda de alguna calle de Pando mientras el otro aún se despedía de estos dormitorios matinales que resultan los Copsas en los que viajamos.
Al llegar a la UTU, pudimos constatar con satisfacción que algunos chiquilines al percatarse de nuestra presencia se quedaron cerca de nosotros como para ver que íbamos a hacer. De hecho no tuvimos que llamar a nadie. José (uno de nuestros gladiadores participativos) llegó y nos explicó que Andrea no podría venir porque estaba de viaje. Los otros muchachos (alrededor de 10) se nos fueron acercando poco a poco. Suponemos que la clave fue el sábado de graffitis que habíamos implementado dos sábados atrás.
La idea para esta vez también tenía que ver con graffitis. Como ya explicamos queríamos que los gurises pintaran frasees que les resulten interesantes. Una pedacito de canción o lo que sea. Todas estas frases podrían ser incluidas en la guía o bien como disparadores de secciones o simplemente para seguir con esa estética a lo largo de las páginas de la aún en gestación Agenda Joven.
Debemos reconocer que el trabajo no resultó como esperábamos. No era que fuésemos con la idea de que se despacharan con Silvio Rodríguez, o los Redondos pero creíamos que iba a ser más sencillo que se ajustaran a la premisa que presentamos.
Pues bien, colocamos la tela como si fuera un pasacalles, eso fue una buena opción. Primero, para no manchar el suelo, segundo porque la tela parecía una enorme pared expectante por ser profanada. En el equipo de música que llevamos comenzó a sonar la Abuela Coca. Las pinturas en el suelo listas para ser llamadas a la acción. Al explicar la actividad los chiquilines se mostraron un poco decepcionados. Querían pintar, pero nadie quería dejar allí una frase que lo exponga.
Tatiana se encargaba del registro fotográfico mientras Nico y yo, es decir Nico y Nico, agarraban la tela para que quedara tirante.
El primero que se animó fue José. Convencido, agarró la pintura azul y garabateó ante la expectante mirada de sus compañeros y nuestra, “P E Ñ A R O L”.
Hagamos un Pequeño paréntesis.
3 cosas me perturbaron en ese momento y supongo que también a mis compañeros.
Primero: soy de Nacional
Segundo: La frase fue bastante escueta
Tercero: ocupó un lugar considerable de la tela que impediría que los demás puedan seguir la pauta del trabajo tal cual habíamos previsto y nos dejaran registrado algunos de los cantos de la Divina Comedia.
Entre todos nos comprendimos casi sin mirarnos y sin citar autores. Nosotros dijimos “frases”. Si les pidiéramos “una parte interesante de una canción de rock” o “el título del último libro que leíste”, estarían escribiendo lo que nosotros querríamos encontrar, no los que a ellos naturalmente les surgen frente a nuestra propuesta.
La clave de ser participativo, jamás debe tratarse de un conductismo encubierto. Y hay que saber bancársela.
Enseguida de esto, decidimos que había que registrar las palabras (casi en todos los casos era una sola palabra) que iban escribiendo porque pronto comenzarían a escribir sobre los demás y no se entendería nada.
Evidentemente, tras el “Peñarol” de José apareció un “Nacional” sobre el costado opuesto del lienzo.
Luego fueron surgiendo un “Mazi”, “Xumí” y “Parodi”. La obra estaba firmada antes de haberse concluido.
Tres chicas que no sabemos de donde salieron también quisieron su parte en los derechos de autor. “María”, “Belu” y “Lucía”.
Tras un “Bolso” y un “Manya” el trabajo empezó a volverse aún más interesante.
Apareció un “BBC” que es un cuadro de fútbol del lugar, un “flogger” que al principio había sido “flower” y tras un atinado acto de corrección convirtió la “w” en “gg”.
Aparecieron un “Ska-P”, un “All Star”, un “UTU Pando” y ya no quedarían dudas para quien apreciase el emprendimiento artístico de que había sido gestado en este lugar del Universo.
En fin, algunas palabras más que ya están sumergidas en tinta.
A medida de que se fueron acabando los espacios en blanco y la pintura. Los muchachos, cual duendes, fueron desapareciendo. No sin antes dar indicios de que tal vez volvamos a vernos. Y tal vez, sí.
Descolgamos la tela y la directora le sacó algunas fotos.
Antes de partir, recogimos algunos formularios de los que habíamos dejado y repusimos más. En ese aspecto, los chiquilines no se mostraron muy dispuestos a colaborar y no habían dejado casi nada, salvo un guante y un montón de formularios vacíos. Tatiana instó a la directora a que propusiera a los profesores colaborar aportando recursos.
Tras la partida, visitamos algunos locales que nos parecían “para jóvenes” pidiendo los datos y exhortándoles a que nos manden más información vía mail.
Quizás el sábado que viene hagamos una especie de cacería para conseguir más locales porque el tiempo se agota.

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